Los aportes estatales a los servicios públicos están en caída, aunque en menor trayectoria que la buscada por el Gobierno. La meta para fin de año
La información surge de una publicación realizada por una fuente pública y fue incorporada al seguimiento editorial de la agenda sindical.
El FMI concedió el waiver a Argentina, pero advierte por riesgos en el mediano plazoMartín BidegarayEditor de EconomíaActualizado el 30 de Mayo de 2026 16:00+ Seguir en abre en nueva pestañaabre en nueva pestañaabre en nueva pestañaabre en nueva pestañaabre en nueva pestañaEn esta noticiaEl recorteEn marchaPicos en 2021/2022 Uno de los cambios estructurales más profundos del programa económico argentino está ocurriendo en el frente energético: la reducción acelerada de los subsidios.El último informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) muestra que el gasto estatal destinado a sostener las boletas de luz, agua y gas viene cayendo a un ritmo inédito y ya representa una fracción mucho menor del Producto Bruto Interno (PBI) que en años anteriores.El gobierno cambia los subsidios por zona Zona Fría El ajuste sobre subsidios energéticos es en una pieza central del programa fiscal del Gobierno de Javier Milei.
Para el FMI, la baja de estas transferencias es uno de los principales factores que explican la consolidación del superávit fiscal y la mejora de las cuentas públicas. El recorteLos subsidios económicos representaban un 2,1% del PBI en 2023, cayeron a un 1,5% del PBI en 2024 y caerían a apenas 1% del PBI en 2025. Dentro de ese total, los subsidios energéticos explican la mayor parte.
Son 1,5% del PBI en 2023, el 1,1% en 2024, y sólo 0,6% del PBI proyectado para 2025.
Se trata de cambio drástico respecto de la última década, cuando los subsidios energéticos llegaron a convertirse en uno de los principales componentes del gasto público argentino.El FMI identifica explícitamente la reducción de subsidios como uno de los motores del ajuste fiscal.Revisión.El FMI concedió el waiver a Argentina, pero advierte por riesgos en el mediano plazoabre en nueva pestañaEl documento señala que el superávit primario conseguido por el Gobierno se sostiene gracias a una mejora de ingresos, control del gasto, y “los esfuerzos continuos para reducir subsidios”.
El caso se suma al monitoreo permanente de la actualidad gremial, con foco en paritarias, condiciones laborales, representación sindical, salarios, conflictos y decisiones institucionales que impactan sobre los trabajadores.