La semana que viene se tenía que poner en plena vigencia el Fondo de Asistencia Laboral, pero esta medida quedó pendiente hasta el 2027. Sin embrago, la idea de cambiar el sistema de indemnizaciones con este mecanismo es mucho más profundo. “Es un fondo para despedir”, afirman las voces opositoras.
La información surge de una publicación realizada por una fuente pública y fue incorporada al seguimiento editorial de la agenda sindical.
La semana que viene se tenía que poner en plena vigencia el Fondo de Asistencia Laboral, pero esta medida quedó pendiente hasta el 2027. Sin embrago, la idea de cambiar el sistema de indemnizaciones con este mecanismo es mucho más profundo. “Es un fondo para despedir”, afirman las voces opositoras.
Por Diego Lanese Redactor de Data Gremial Una de las primeras herramientas que el gobierno nacional intentó llevar adelante en materia de reforma laboral fue el llamado Fondo de Asistencia Laboral (FAL), una forma de financiar las indemnizaciones muy festejada por las empresas.
Como parte de la ley que aprobó el Congreso, este fondo es heredero del similar puesto en marcha en sectores como la construcción, que ya usa desde los 70 el llamado Fondo de Cese Laboral, que busca instrumentar un “dique de contención” de la alta volatilidad del sector, y que fue usado por las autoridades libertarias como un ejemplo de intentar organizar el modelo actual.
Lo cierto es que el FAL tiene una ley propia, y la semana que viene debería ponerse en marcha formalmente. Pero ante algunos problemas en su instrumentación, que incluye críticas patronales y mucha resistencia sindical, el gobierno de Javier Milei postergó su implementación.
El caso se suma al monitoreo permanente de la actualidad gremial, con foco en paritarias, condiciones laborales, representación sindical, salarios, conflictos y decisiones institucionales que impactan sobre los trabajadores.