En una resolución histórica, la Organización Internacional del Trabajo declaró “sujetos de derechos” a estos empleados, en una resolución que se aprobó con amplio consenso. Detalles de una norma que contradice los principios establecidos por la Ley de Modernización argentina.
En una resolución histórica, la Organización Internacional del Trabajo declaró “sujetos de derechos” a estos empleados, en una resolución que se aprobó con amplio consenso. Detalles de una norma que contradice los principios establecidos por la Ley de Modernización argentina.
Por Redacción El cierre de la cumbre anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) trajo un hecho histórico, que contradice la reforma laboral que impuso el gobierno de Javier Milei. La entidad reconoció a repartidores y choferes de plataformas digitales como “trabajadores sujetos de derechos”, lo que genera un precedente muy importante para este colectivo, que crece a pasos agigantados en el país y el mundo.
El texto elaborado por la Comisión Normativa sobre el Trabajo Decente en la Economía de Plataformas representa un golpe decisivo sobre la Ley de Modernización Laboral argentina, que dedica un capítulo íntegro a excluir a esos trabajadores de los alcances y protecciones de la ley de Contrato de Trabajo.
La OIT –único organismo tripartito de Naciones Unidas que reúne a gobierno, empleadores y trabajadores – aprobó este viernes con 406 votos a favor, apenas 8 en contra y 36 abstenciones, este nuevo instrumento que busca “ampliar derechos, protección laboral y respuestas a los cambios tecnológicos en el mundo del trabajo”. Se trata de un “hito histórico” que, tras años de debates, demandas sindicales y la oposición de las patronales.
La nueva norma internacional aborda los “profundos cambios en el sector y busca poner un freno a los abusos derivados de la implementación de nuevas tecnológicas en el ámbito laboral y garantizar el derecho a la sindicalización”.
El Convenio reconoce los “déficits existentes en la economía de plataformas” para garantizar el trabajo decente, y afirma que se necesitan “adoptar normas específicas”, teniendo en cuenta, además, que estos sectores suelen “operar a nivel transfronterizo”.