Mediante un comunicado en conjunto, SOEA San Lorenzo y FTCIODyARA, consideraron que el incremento obtenido “garantiza la vida digna de las familias agroindustriales”.
Luego de 45 días en los que transcurrieron amenazas de paro, conciliación obligatoria e intensas negociaciones a contrarreloj, los gremios aceiteros lograron torcerle el brazo a las cámaras empresarias y romper el cepo establecido por el Gobierno al conseguir un salario inicial de $2.700.000.Tanto la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (FTCIODyARA) y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) de San Lorenzo mantuvieron firme la intención de mantener su pliego de demandas de un incremento del 20% promedio sobre las escalas, tomando como base metodológica el costo real de la canasta de hogares, a pesar de la fuerte resistencia que tuvieron los representantes de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA), la Cámara de la Industria de Aceites Vegetales y Aditivos (CIAVEC) y la Cámara Argentina de Biocombustibles (CARBIO), quienes trataron de demorar un acuerdo lo más que pudieron.
Sin embargo, firmaron el convenio en el que avalaron que, por ejemplo, la categoría de peón tenga un básico, a partir del 1° de julio de 2026, de $2.578.400, dejando atrás los $2.344.000 anterioresAsimismo, a partir del 1° de septiembre de 2026, alcanzará los $2.719.040 para la totalidad de las y los trabajadores aceiteros.
También, coincidieron en el pago de una suma retroactiva para los meses de mayo y junio de 2026, que se liquidará de forma unificada junto con los haberes correspondientes al mes de junio de 2026.
Resistir a un “ataque en todas las líneas”En un comunicado realizado en conjunto, ambas entidades gremiales remarcaron que “en la negociación defendimos el reclamo paritario de nuestras organizaciones gremiales, fundamentado en el derecho a un Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) según su definición en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional y artículo 116 de la Ley de Contrato de Trabajo, que asegure a los trabajadores sin carga de familia, en su jornada legal de trabajo, la satisfacción de las 9 necesidades: alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte, esparcimiento, vacaciones y previsión”.
Además, sostuvieron que concretar el aumento salarial lo hicieron “en un contexto donde el gobierno y las patronales han desatado un ataque en todas las líneas contra la clase trabajadora argentina”.
También, reconocieron que “su punto máximo es la regresiva reforma laboral, con la que avanzan contra derechos históricos y pretenden limitar, hasta el punto de la prohibición, el ejercicio constitucional de la huelga” y cruzaron el despliegue de una “burda campaña de desinformación” corporativa destinada a deslegitimar los reclamos.Posteriormente, resumieron que la conquista alcanzada “garantiza la vida digna de las familias agroindustriales”.